Niños del Viento
El Aliento de los Cuatro Rumbos · Guardianes de la Vida
Carta 31 · Niños del Viento
Son el aliento de vida, están en nuestros pulmones, pensamientos, sueños e ideas. Esta carta es una invitación a pensar en grande, a soñar con ambición, a vivir plenamente. Los niños del viento soplan en los cuatro puntos cardinales, llenando de vida cada uno de ellos.
Rituales
Los Niños del Viento —Ehecatotontli en náhuatl— son los cuatro espíritus del viento que guardan los puntos cardinales y que llevan el aliento de vida a cada rincón del mundo. Son entidades jóvenes, ligeras, llenas de energía, que no conocen el cansancio ni el miedo porque su naturaleza es el movimiento puro. Donde ellos soplan, llega la vida; donde no llegan, hay estancamiento y muerte lenta.
Esta carta es pura energía expansiva. Habla de ideas que esperan ser lanzadas al mundo, de proyectos que llevan tiempo encerrados en la mente, de sueños que han sido "sensatos" en lugar de atrevidos. Los Niños del Viento te soplan en la nuca: es hora de soltar, de expandir, de dejar que tus pensamientos vuelen más allá de los límites que tú mismo te has puesto.
En los rituales de limpieza, el viento es uno de los agentes purificadores más poderosos. Abrir ventanas y puertas con intención, encender incienso o copal y dejar que el humo lleve lo que ya no sirve a los cuatro rumbos, es una forma sencilla y efectiva de invocar a los Niños del Viento en tu espacio. Se les ofrenda elementos relacionados al aire y al agua. Jamás se les ponen velas.
Mensaje de la Carta
Suelta el pensamiento pequeño. Piensa grande, sueña más lejos, permítete imaginar la versión más ambiciosa de lo que deseas. El viento sólo puede llevar lo que le das; dale tus sueños más expansivos.